Domingo IV del Tiempo Ordinario

Bienaventurados los pobres en el espíritu
Mt 5, 1-12a

Manos divinas, manos que crean
tallan y modelan el sueño eterno de su amor.
Manos de mi Dios, manos que dan vida,
contagian aliento, suspiro y comunión.
Manos divinas de mi Dios que encarnan su presencia,
que iluminan, sonríen y armonizan toda mi existencia.
En tus manos, mi Dios, vivo y quiero vivir ahora,
viviéndome en ti, me dejo, sabiendo que no sé vivir sin ti.

Manuel J. Fernández Márquez

Feliz domingo

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25 de enero: conversión de Pablo

En aquellos días, dijo Pablo al pueblo: «Yo soy judío, nací en Tarso de Cilicia, pero me crié en esta ciudad; fui alumno de Gamaliel y aprendí hasta el último detalle de la ley de nuestros padres; he servido a Dios con tanto fervor como vosotros mostráis ahora. Yo perseguí a muerte este nuevo camino, metiendo en la cárcel, encadenados, a hombres y mujeres; y son testigos de esto el mismo sumo sacerdote y todos los ancianos. Ellos me dieron cartas para los hermanos de Damasco, y fui allí para traerme presos a Jerusalén a los que encontrase, para que los castigaran. Pero en el viaje, cerca ya de Damasco, hacia mediodía, de repente una gran luz del cielo me envolvió con su resplandor, caí por tierra y oí una voz que me decía: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?» Yo pregunté: «¿Quién eres, Señor?» Me respondió: «Yo soy Jesús Nazareno, a quien tú persigues.» Mis compañeros vieron el resplandor, pero no comprendieron lo que decía la voz. Yo pregunté: «¿Qué debo hacer, Señor?» El Señor me respondió: «Levántate, sigue hasta Damasco, y allí te dirán lo que tienes que hacer.» Como yo no veía, cegado por el resplandor de aquella luz, mis compañeros me llevaron de la mano a Damasco. Un cierto Ananías, devoto de la Ley, recomendado por todos los judíos de la ciudad, vino a verme, se puso a mi lado y me dijo: «Saulo, hermano, recobra la vista.» Inmediatamente recobré la vista y lo vi. Él me dijo: «El Dios de nuestros padres te ha elegido para que conozcas su voluntad, para que vieras al Justo y oyeras su voz, porque vas a ser su testigo ante todos los hombres, de lo que has visto y oído. Ahora, no pierdas tiempo; levántate, recibe el bautismo que, por la invocación de su nombre, lavará tus pecados.»»
Hch 22, 3-16

Id al mundo entero y proclamad el Evangelio
Mc 16, 15-18

A veces, la puerta del hermano o la hermana está cerrada para nosotros/as y es imposible limar asperezas,
pero nuestra parte del banquete ha de estar abierta por si la situación cambia.

pastor Rubén Bernal, IEE

A mi hermano en el ministerio, Daniel (IERE),
en el día de su cumpleaños

Lunes III del Tiempo Ordinario

Bajaste de tu trono y te viniste a la puerta de mi choza. Yo estaba solo, cantando en un rincón, y mi música encantó tu oído.
Y tú bajaste y te viniste a la puerta de mi choza.
Tú tienes muchos maestros en tu salón, que a toda hora te cantan.
Pero la sencilla copla ingenua de este novato te enamoró; su pobre melodía quejumbrosa, perdida en la gran música del mundo.
Y tú bajaste con el premio de una flor y te paraste a la puerta de mi choza.

Rabindranaz Tagore, 1861-1941

Domingo III del Tiempo Ordinario

Se estableció en Cafarnaún, para que se cumpliera lo dicho por Isaías
Mt 4, 12-23

La eucaristía es lo que es porque Dios se dirige con su Verbo a los elementos pan y vino, y los santifica. Este Verbo se llama Jesucristo. El sacramento es anunciado y santificado por Jesucristo. Dios se ha unido al sacramento de estos elementos por este Verbo Jesucristo. En el sacramento está íntegramente presente este Verbo Jesucristo, no sola divinidad ni tampoco su sola humanidad.

Dietrich Bonhoeffer, 1906-1945

Feliz domingo

Miércoles II del Tiempo Ordinario

¿Está permitido en sábado salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?
Mc 3, 1-6

Todos hemos perdido muchas cosas. Una salud joven y perfecta, hemos perdido relaciones. Se puede perder todo. El cristianismo nos enseña a aceptar todos los obstáculos que se presentan ante nosotros. A veces nos parece que fueran insalvables pero si tenemos Fe, y no solo Fe en Dios, sino también la familia, en el aprendizaje, Fe en los demas, Fe en nosotros… Si tenemos eso podemos vivir pase lo que pase y ese es un milagro de la Fe.

Cinco hermanos T1 Ep. 10