En Zaragoza: Exposición aniversario…

Hoy es uno de esos días que te salen redondos. Y entre esos acontecimientos que Dios te regala ha sido el poder contemplar la exposición fotográfica que nuestros hermanos de la IEBZ han organizado en el hall de su iglesia.
Es, sin duda, un motivo para que todas las confesiones cristianas demos gracias a Dios por estos 50 de años de presencia en esta ciudad.

Los que aun no la hayáis visto y queráis verla tenéis la ultima oportunidad mañana de 17,00h a 20,30h

Hermanas, hermanos, ¡ad multos annos!

Domingo XVII del Tiempo Ordinario

Repartió a los que estaban sentados todo lo que quisieron
Jn 6, 1-15

La experiencia, el compromiso por anunciar el amor de Dios a todos desde los más pobres es un fecundo lugar de encuentro entre cristianos de diferentes confesiones. De este modo, todos intentamos colocarnos en la senda de Jesús hacia el Padre universal.

Feliz domingo

A mi hermano en la CAFA y en el ministerio, José,
en el aniversario de su ordenación presbiteral.

3 de julio: Tomás, apóstol

Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús.
Y los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor.»
Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.»
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos.
Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: «Paz a vosotros.»
Luego dijo a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.»
Contestó Tomás: «¡Señor mío y Dios mío!»
Jesús le dijo: «¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.»

Jn 20, 24-29

Yo pienso que algo así puede ser la vida de todo discípulo del Señor: primero, un gran entusiasmo; después, comienzan a aparecer las preguntas ante lo que se desconoce; y pueden incluso llegar momentos de duda radical… Que en esos momentos también el Señor se nos haga presente, con sus llagas, mostrándonos que también Él pasó del entusiasmo de las muchedumbres que le seguían a la soledad de la cruz… Y que la confesión humilde de nuestra fe también sea nuestra última y discreta palabra. “Señor mío y Dios mío”…

A mi hermano en la Fe y en el ministerio, Noel Antonio,
en el V aniversario de su ordenación
presbiteral