Bautismo de Jesús

Jesús fue bautizado; y, mientras oraba, se abrieron los cielos
Lc 3, 15-16. 21-22

Para que el tiempo pueda cambiar
no hace falta un espacio.
El cambio del tiempo se ha dado.
Cuando él nació.
Pero, ¿dónde había espacio para Él?
En las posadas no había sitio.
Pero, sí en un corazón,
que se abrió a lo imposible,
y a lo largo del camino

que los dos recorrieron juntos
esperando contra toda esperanza.
Y los pastores, que creyeron en la palabra del ángel,
se unieron entre ellos. El espacio creció.

¿Hay sitio en nuestras posadas?
¿Hay espacio para un cambio del tiempo?
Todos nosotros tenemos un corazón
y cada uno tiene a los demás
como compañeros de camino.
Esperanza para el tiempo y para la eternidad.

Klaus Hemmerle, 1929-1994

A mi hermano en la Fe, Ernesto;
en el día de su cumpleaños.

Feliz último domingo de Navidad

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s