Domingo II del Tiempo Ordinario

2-to-c

Haced lo que él diga
Jn 2, 1-11

El amor tiende a la unión con la persona amada. Y así se puede ver en qué sentido el amor tiene necesidad de verdad.
Solo en cuanto está fundado en la verdad, el amor puede perdurar en el tiempo, superar la fugacidad del instante y permanecer firme para dar consistencia a un camino común.
Si el amor no tiene que ver con la verdad, está sujeto al vaivén de los sentimientos y no supera la prueba del tiempo.
El amor verdadero, en cambio, unifica todos los elementos de la persona y se convierte en una luz nueva hacia una vida grande y plena.
Sin verdad, el amor no puede ofrecer un vínculo sólido, no consigue llevar al yo más allá de su aislamiento, ni librarlo de la fugacidad del instante para edificar la vida y dar fruto.

Feliz domingo

A mi hermana Conchi
en este VII aniversario de su marcha…
A mi buen amigo y hermano en la Fe, Moisés,
en el día de su cumpleaños.

Anuncios

II Domingo del Tiempo Ordinario

f00f6a9e62a498d4b1d6ece94a59e6fd

Este fue el primero de los signos que Jesús
realizó en Caná de Galilea
Jn 2, 1-11

Las bodas, la alegría, el vino mejor, todos son signos que nos hablan de que el encuentro entre Dios y la humanidad que se produce en Jesús es el encuentro con la verdadera Vida, con la que no se termina; es el encuentro que dará lugar a la familia definitiva, en la que todos nos reconoceremos como hermanos y hermanas reunidos en la mesa del padre de todos, Dios, allá donde no habrá más muerte ni tristeza. Como en las bodas, esta celebración no es más que el comienzo de una nueva familia. No es todavía más que una promesa, pero una promesa de vida en plenitud. Vivir en cristiano es vivir en esperanza y en alegría.

Feliz domingo

Hoy en Zaragoza: Oración Ecuménica

fd36169a90d05b28b94d21d981b9c934_xl

Contentaos con lo que tenéis 
(Hebreos 13, 5)

Oración

Dios misericordioso,
te damos gracias por tus abundantes dones.
Danos la gracia de poder recibir todas las bendiciones
con sencillez y humilde gratitud.
Haznos capaces de contentarnos y estar dispuestos a compartir
con los que pasan necesidad,
para que todos puedan experimentar la unidad en el amor que viene de ti,
nuestro Dios Uno y Trino,
que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.

En la Parroquia de san Andrés (Comunión Anglicana) C/santa Lucia, 13
A las 19,00h

DOMINGO II TIEMPO ORDINARIO. CICLO C

to-ii
Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una. Jesús les dijo: -Llenad las tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba.

(Jn 2, 1-12)

¿No había ningún fariseo en aquella boda? Para que se indignara y le dijera a la gente algo parecido a lo del episodio de la mujer encorvada (“seis días tenéis para venir a curaros…”). Algo así como: -“Otros recipientes tenéis para llenarlos de vino, dejad las tinajas de las purificaciones”.

Desde luego si en esa casa había seis tinajas para las purificaciones parece indicar que la gente que vivía allí era religiosa y cumplidora de la Ley. Pero nadie se queja, bueno Jesús un poco, le dice a su madre que no ha llegado su hora. Todos los demás se callan. Solo abren la boca para beber vino.

Con todo, el gesto de Jesús es osado, casi escandaloso. En lugar de decirles a los siervos que traigan las jarras vacías del vino y las llenen de agua les hace llenar las tinajas de las purificaciones.

Bien pensado poco podría decirnos a nosotros que Jesús convirtió 600 litros de agua en vino, a regañadientes, en una boda. El sentido de ese gesto tiene un algo más. Y creo que los tiros tampoco van por el piadoso empeño de ver aquí el papel de intercesora de María.

El gesto de Jesús es mucho más subversivo pero se nos pasa desapercibido con tanto vino. Jesús convierte el agua de las purificaciones, de la Ley, en vino de fiesta. Y no para una fiesta religiosa sino para una fiesta “mundana”, humana. En una boda se celebra el amor humano, el inicio de una nueva familia.

Y es ahí donde Jesús transforma el agua de la Ley en vino de boda. El Dios de Antiguo Testamento que se ha cansado de repetir que el Templo se le queda pequeño, se escapa ahora también de la Ley y se mete en nuestras fiestas.

La novedad de Jesús no es que Dios venga a habitar en medio de su pueblo, eso ya era una realidad para el pueblo de Israel. Yahve tenía su morada en medio de Israel. Israel tenía el Templo y la Ley. La novedad es que Dios en Jesús dice que Él es mucho más que el Templo y la Ley. Que a Dios no le podemos poner unos límites. Él ocupa TODO nuestro espacio, todos nuestros espacios.

Es más, nos está diciendo que Él quiere ser la alegría de nuestras fiestas. El vino abundante, desbordante, esplendido. Dios no quiere que se acabe nuestra fiesta.

Oración
Danos, Trinidad Santa, de ese vino para que nos embriaguemos de la alegría que viene de ti. Que sepamos entrar en la fiesta sin fin de tu Reino. Amén.

Fuente: Monjas Trinitarias del monasterio de Suesa

Sábado I del Tiempo Ordinario

744e7-mateo002

No he venido a llamar a los justos,
sino a los pecadores
Mc 2, 13-17

Señor, no podemos adorarte si tú mismo no tomas posesión de nosotros, si tú mismo no nos despojas, no nos haces pequeños, no nos abres los ojos.
Arroja luz sobre lo que en nosotros es desconfianza, miedo, reticencia, perplejidad.
Arroja luz sobre ello para que podamos, en la fe, llevarlo ante ti y pedir que lo sumerjas en tu poder.
Deseamos sumergirlo en la fuerza del bautismo con la que hemos sido fascinados, llamados por ti, inmersos en tu gracia: solo por esa fuerza podemos orarte como Padre, Hijo y Espíritu Santo.

images1

Rebeca
(Zaragoza)

Hoy en Zaragoza: Encuentro Ecuménico

fd36169a90d05b28b94d21d981b9c934_xl

El Señor es clemente y compasivo 
(Salmo 145, 8)

Oración

Padre, Hijo y Espíritu Santo, único Dios,
te alabamos por tu inmensa gloria manifestada en toda la creación.
Danos un corazón grande para abrazar a todos los que son discriminados.
Ayúdanos a crecer en el amor más allá del prejuicio y la injusticia.
Danos la gracia para respetar la unicidad de cada persona,
para que en nuestra diversidad podamos experimentar la unidad.
Esto pedimos en tu santo nombre.
Amén.

En la parroquia de Begoña (C/Daroca, 34)
A las 19,00h

Hoy en Zaragoza: Sábados en el monasterio

Claustro San Nicolás

¿Por qué ahora Dios?

Para buscadores de silencio, de espacio para la contemplación, de pistas para la oración, de sugerencias para el crecimiento espiritual.

En estas mañanas de sábado de 10h a 13h compartiremos:
. Oración inicial en común.
. Propuesta de un tema y textos bíblicos para la oración, que ayuden en el proceso de transformación personal.
. Amplio tiempo de silencio.
. Oración final con la posibilidad de compartir.
. Sugerencias para el discernimiento y seguir profundizando.

No hace falta inscripción – Trae tu Biblia – Se agradecerá una colaboración voluntaria
Coordina: Taller de Personalización de la fe y Canonesas del Santo Sepulcro
Lugar: Monasterio de la Resurrección – Plaza de san Nicolás
Información: sabadosenelmonasterio@gmail.com